Me encanta la tecnología trato de documentar me acerca de las novedades que existen en el mercado, ya sea de computadoras, teléfonos inteligentes, equipos electrónicos, soy un gamer de primera fanático del Play Station a lo largo de los años he tenido a mi alcance un buen número de consolas que han sido una parte importante de mis momentos de ocio, puedo platicar de lo más normal con gente que no conoció los discos de 48 revoluciones, ni las televisiones sin control remoto, que no concibe la vida sin el microndas y otras tantas cosas que hoy en día son muy comunes.
Sin embargo también tengo mi grupo de amigos que crecieron escuchando canciones de Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, José José, Napoleón, Mocedades, etc.. gente que nos divertíamos acampando en lo que hoy son zonas habitacionales y de oficinas. Se jugaba más al aire libre, bote pateado, las escondidíllas, policías y ladrones. Nuestra diversión solo terminaba cuando al anochecer nuestras madres nos buscaban en el parque o en la cuadra para meternos a preparar lo que nos deberíamos de llevar a la escuela al día siguiente. No existía un miedo por salir con la familia a divertirse por la noche, la gente se conocía y reconocía su hábitat dentro de la colonia.
El titulo de este breve desahogo es no soy de aquí, ni soy de allá no es descriptivo por naturaleza, ni manifiesta un resentimiento acumulado. Es mas bien la sorpresa que siento de ser un privilegiado de la vida, ya que me ha dado la oportunidad de vivir una época maravillosa, increíble y mágica, donde no te puedes descuidar un solo momento por que a cada instante suceden hechos y circunstancias que afectan nuestra forma de percibir el mundo y nuestro entorno. Tener la vivencia de una niñez con el esquema familiar de un México que dificilmente reconocemos en estos tiempos, conocer gente de todos los estratos sociales y visualizar lo valiosos que son en sus entornos, en diferentes perspectivas de vida, ver un avance tecnológico apoteótico que a veces asusta por lo acelerado de su caminar y en donde aplicamos esa frase de que el limite solo es nuestra imaginación.
Veo a la gente que estimo, a mis amigos, mi familia, quien paso a mi lado, quien se mantiene, quien solo fue un suspiro pero que me dejo algo importante, a donde pertenezco a veces me pregunto, hoy se que soy de aquí y de allá y al mismo tiempo de ningún lado por que pasamos y somos dinámicos y solo estáticos por momentos tristes o felices, la vida es una caja de cerillos con un número para cada quien, hay quien la vive quemando todos sus cerillos de una sola vez y alumbra de forma importante pero muy corta, hay quien quema de uno en uno los suyos pero perdura por un buen rato.
Que será de mí en unos años no lo se, pero quiero ser alguien que viva y se asombre, que no pierda la magia de apreciar las cosas importantes de la vida, ser quien deje una huella para los que vienen atrás y mientras viva homenajear a quien me dio ejemplo de vida con el mostrar que fueron maestros para mi, siendo quien soy.
Saludos
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